domingo, 27 de enero de 2019

Transporte publico

 TRANSPORTE PÚBLICO

                                                               LUCÍA BONDIA 

El transporte público és un medio utilizado por muchas personas en bastantes países.
En todos los metros y autobuses, que son los transportes públicos mas utilizados, existen reservados para gente con movilidad reducida, ancianos, embarazadas y padres con carros de bebés. Se supone que este espacio se respeta, pero uno se da cuenta de que no es así. La gente se sienta donde quiere y no respeta para nada las reglas. Me sorprende que cuando cedo mi sitio a la gente mayor, o a alguna persona que necesite el asiento más que yo, me diga que ya no se ve gente así y se sienten agradecidos por ver a alguna persona capaz de hacer ese gesto, que a mi me parece un acto de respeto y debería hacerse siempre.

El otro día vi por las "historias de Instagram" un caso muy cruel: en el autobús de un pueblo de Valencia subió una mujer de color con dos hijas, una de ellas con necesidades especiales. Esta última llevaba un patinete plegable, el dia anterior el conductor le pidió que al entrar al autobús lo cerrara, la niña no lo entendió y fue su madre la que cerró el patinete. Al día siguiente, el dia de los actos, la familia volvió a subir al autobús, la pequeña llevaba su patinete desplegado, de lo cual su madre no se había dado cuenta. El conductor empezó a chillarle a la niña, esta se puso a llorar, su madre defendió a su hija con toda la educación y el respeto, cosa que el conductor no estaba haciendo. La madre ofendida, le dijo que su hija tenia necesidades especiales y que por eso no había cerrado el patinete. El conductor dijo textualmente: "me suda la p*lla lo que tu hija necesite". Dos personas del autobús defendieron al conductor atacando textualmente a la madre. Una mujer le dijo: "vete pa' tu p*to país" "p*tos inmigrantes de m*erda". Otro hombre dijo: "soy militar y llevo veinte años matando gente como tu" (a parte de otros comentarios racistas de la gente del autobús).
La mujer, atacada y ofendida bajó del autobús con sus dos hijas, aunque la parada no fuera la suya. Solo una persona del autobús fue capaz de bajar con ellas para asegurarse de que tanto la mujer como las dos hijas se encontraban en buen estado, esa chica fue la que subió toda la historia. Esta misma le ofreció ir a denunciar a esas personas, pero la mujer le rechazó y le dijo: " quiero un buen futuro para mis hijas y no quiero que por esto alguien pueda hacerles daño". Esta mujer no denunció por miedo.

¿Que está pasando? Estamos en pleno siglo XXI, y esto es solo uno de tantos casos que pasan durante todos los días. Por racismo, homofobia, transfobia o muchos mas aspectos despectivos. Ojala algun dia todos aprendamos a respetarnos los unos a los otros, nadie debería encontrarse en una situación así. El transporte público debería ser un espacio cómodo y libre, ya que muchas personas, incluida yo, lo utilizamos con frecuencia y nadie tiene ganas de ir a clase, a trabajar, o donde sea después de ver un ataque como este en un espacio público. 



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